La salud emocional huracanada – Crónicas de María p.2

La salud emocional huracanada – Crónicas de María p.2

Normalmente los ánimos emocionales se mantienen en balance con las decisiones y razonamientos que hacemos durante el día. No es hasta que ocurra un desencandenante emocional que salen a relucir las emociones. A menos que sean sentimientos de gran fuerza, esto nos permite prepararnos mental y emocionalmente ante las situaciones del día a día, cierto es, sino ocurre nada imprevisto.

Con esto me refiero en lo que es común. Puede haber ocasiones donde frente a un desencandenante emocional, las personas puedan mantener el control emocional, como hay veces que sin mucho estímulo se que activa una ráfaga de emociones inesperada. Sin embargo, durante tiempos de alto y constante estrés, mantener control de los sentimientos se presenta como un reto.

Desencandenante Emocional

Se refiere a un estimulo en el ambiente que activa una emoción en la persona que lo percibe. Un ejemplo pudiera ser el rechazo de una persona, una crítica, incluso un objeto inanimado que traiga recuerdos.

 

Como mencioné en una entrada pasada, el 20 de septiembre hubo un fenómeno atmosférico que arropó la Isla de Puerto Rico, donde resido actualmente. El huracán María tocó tierra como categoría 4 y dejó estragos por todo el país. Hoy, 13 días después del evento, todavía muchos residentes estamos sin luz, sin agua, sin poder trabajar y sin comunicaciones.

Cuando uno se encuentra en las condiciones actuales en que estamos muchos, mantener la calma emocional es clave para la “supervivencia”. Más allá aún, es la clave para la CONvivencia. El país actualmente es una fuente de desencandenantes emocionales en sí. La radio, apenas ayer, notificaba a los escuchas que aún, a ley de 2 semanas de la catástrofe, andamos en estado de emergencia, todavía no hemos entrado a la etapa de recuperación.  Quiérese decir que los días son largos y difíciles, en comparación a lo que acostumbramos, y que, en buen puertorriqueño, esto va ‘pa largo.

Me fijé en la cuestión emocional días antes de que viniera el huracán. Las caras de estrés y preocupación eran abundantes. Luego el miedo se dejó sentir, mientras azotaba María y luego mientras salían los vecinos por primera vez de sus casas. Poco después el horror se asomó en nuestras vidas al escuchar la radio y ver propiamente lo ocurrido en las calles. Le siguió el aburrimiento, la molestia, la frustración, la intolerancia, la impaciencia y muchas otras emociones prima-hermanas. No ayudaba cuando la imaginación pensaba en el: “y que tal si…?”. Les puedo asegurar que el final de cada pregunta que comenzaba así terminaba en tragedia.

A pesar de los esfuerzos por mantener el pecho en alto, la mente optimista y una actitud de “aquí no pasó nada”, discusiones por las cosas más extrañas comenzaron a darse. Porque una hermana interrumpió a otra hubo roce, porque un vecino no quería gente en su casa, se dejaron de hablar, porque eran muchos en la casa y no había aire acondicionado se formó una discusión. De momento todo cobró valor, hasta lo insignificante. 

A los 3 días ya sentía aislamiento. Me encontraba en una urbe donde casi no conocía a nadie, donde había una diferencia a escala social, siendo yo la del extremo bajo. Lejos de mi madre, padre y el amor de mi vida, le decía a mi sobrino que fuera a jugar afuera para que no me viera los ojos a punto de lágrima. Al quinto día mi madre llegó a casa de mi hermano quebrantada en llanto porque el quemazón de cuidador de mi abuela la había alcanzado. No es lo mismo cuidar a una viejita de 96 años con comodidades que cuidarla a lo oscuro y sin agua potable.

Mucho más ha pasado desde entonces. Si logras salir a la calle verás la rabia en la cara de los conductores. Ayer tuvimos el privilegio de poder visitar un centro comercial que abrió sus puertas desde que ocurrió el huracán y saliendo del mismo por poco accidentaban mi vehículo al menos tres veces. El tráfico inmovible no desistía a los conductores a formar una cacofonía de bocinas en desesperación como si mágicamente se abriera el paso al hacerlo.

 

 

Quemazón de Cuidador

También conocido como Caregiver Burnout, en inglés, se refiere al cansancio que siente una persona que cuida a otra por tiempos prolongados. Mientras más atención requiera el paciente, más probabilidad de quemazón budiera sentir el que ofrece el servicio. Particularmente, este quemazón puede deteriorar la salud mental y física del que brinda el servicio de cuidado.

Estas cosas que parecen triviales son, más allá de interesante como fenómeno, algo que hay que hablar. En un país donde la salud mental no es importante, la falta de comprensión de lo que ocurre puede llevar a malos ratos, una laceración de relación familiar o de amistad, a roces e incluso ocasionar un accidente. Es importante recalcar que estas emociones están a flor de piel por la situación que ocurre actualmente en el país, además de estar exacerbadas por 1000%. Toma paciencia y mucho entendimiento reconocer que mi pareja se molestó conmigo injustamente por una tontería, como aquella de no haber entrado la mochila a la casa, porque el estrés de lo que está ocurriendo y las preocupaciones que tiene sobre su futuro inmediato están utilizando sus recursos de juicio.

En tiempos así la paciencia es la clave. Es el recurso que menos se encuentra y el que más hace falta. No es el momento de tomar decisiones a base de emociones porque las emociones están en estado traicionero. Actualmente lo que me tiene “sana” es saber que esto es temporero y que pudiera ser peor. Sé que mis seres queridos están a salvo, que están conmigo y que con mi pareja podemos contra el mundo. Es quizás ingenuo hacer un llamado a este tipo de pensar, pero entiendo que es mi responsabilidad tratar de aportar un poco a lo que es entender el aspecto emocional de lo que estamos viviendo, ya que es un tema del que no se habla. Vendrán momentos de prueba donde la relación entre dos personas colgará de un hilo por alguna situación, que en otro momento se hubiera resuelto de manera más sencilla.

Mi opinión, aunque es eso mismo, opinión, es poner todo en perspectiva, dar dos pasos hacia atrás, respirar, descansar y una vez tenga la mente limpia, responder. En estas situaciones de emergencia que tanto se nos quita, muchas veces ese estado mental es lo que nos queda y nos permite poder levantarnos día a día a buscar lo próximo a hacer. Hasta aquí extiendo mi pieza reflexiva, admito que desde el huracán he estado al borde de un episodio depresivo, me he descompensado por lo menos 2 veces y me sospecho que todavía me falta. Menciono esto a modo de desahogo y compartir mi sentir. Si lo pienso mucho, lloro. Pero, ante todo, vuelvo y repito es cuestión de perspectiva y circunstancia. Lo importante es estar a salvo y con salud. Lo demás, lo resolvemos.

 

 

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Mi privilegiado contexto huracanado – Crónicas de María p.1

Mi privilegiado contexto huracanado – Crónicas de María p.1

El 20 de septiembre por Puerto Rico pasó María, uno de los huracanes más fuertes que han pasado por el país. El huracán de nombre María tocó tierra como categoría 4 y dejó la Isla destrozada. Durante el fenómeno muchas familias tuvieron que evacuar sus hogares, otros vieron como sus pertenencias se perdían cuando los techos de las casas, puertas y/o ventanas se iban volando con la presión del viento. Durante la actividad se escuchaba el rugir del viento que daba contra las ventanas y el bailoteo de los árboles que uno a uno se iban cayendo. Para mí, una mujer de 27 años, fue una experiencia impactante que jamás olvidaré. Sin embargo, eso fue poco en comparación a lo que vino después.

Cuando María se despidió y abandonó la Tierra que destrozó, los vecinos salíamos poco a poco a las calles a corroborar que estuviéramos bien de salud y luego a inspeccionar daños a la propiedad. Dentro de la urbanización privilegiada en que me encontraba, los daños mayores fueron simplemente la pérdida de algunas verjas, cisternas de techo y el gazebo en madera de un vecino que había simplemente desaparecido. Esto sin mencionar la pérdida de agua y luz, ya que María dejó al país completo sin alguno de estos dos servicios.
Sin poder ver televisión y pegados a un radio de batería escuchamos los horrores que jamás pensé escuchar de mi isla. Solamente funcionaba una emisora de muchas del país y lo que se reportaba era una de dos cosas: daños inimaginables a las estructuras que mueven al país y viviendas de personas por toda la Isla o nada. Este segundo era mucho más tenebrante que el primero. Los sistemas de comunicación fueron erradicados. No sabía de mi madre, de mi padre, de mi pareja, de mi hermana y mucho menos de la familia extendida. No sabía de mi casa, si estuvo o no intacta, ya que opté por refugiarme con mi hermano. Solamente sabíamos que a nuestro paraíso privilegiado realmente, en comparación con lo que había del portón para afuera, no le había pasado nada.
El gobierno decretó toque de queda ya que no había paso en los caminos y los equipos de rescate estaban todavía rescatando gente de sus hogares que habían sido pérdida total. El primer día fue de mucha plática entre vecinos. El estrés, la preocupación y la desesperanza eran palpables. Los niños de la vecindad jugaban en la calle lejos de la radio donde los adultos nos agrupábamos para poder saber algo más. “Desde el pueblo de Levittown se han evacuado por lo menos 800 personas a costa de inundaciones, ha habido por lo menos 8 muertos a costa de ahogo”. Caramba, pensaba yo ahí está uno de mis amigos, mi pareja vive a solo 5 minutos. “El pueblo de Guayama está inundado y destrozado, el río se ha salido de su cauce y todavía rescatistas no han podido entrar, el pueblo de Toa Baja fue uno de los pueblos más afectados, la zona de Loíza irreconocible, el gobierno todavía no ha podido hacer contacto con Ponce”. Poco a poco las noticias empezaban a filtrarse por pueblo y lo que se escuchaba era “mi mamá vive en ese pueblo, no sé nada de ella”, “allí está mi negocio, ¿lo habré perdido?” “mi papá pasó el huracán allí”.  
Recuerdo que el día después del huracán salí del portón de aquella urbanización. Yo me considero como una persona seca y mientras doblaba luego de la salida se me dificultaba creer lo que mis propios ojos veían. Mientras guiaba sola en mi carro por aquellas curvas del campo de Trujillo peleaba contra mis lágrimas. Vi casas sin paredes ni techo, vi los caminos destruidos, todas las líneas de comunicación en el piso, vi gente que habría paso para poder salir de su casa, los árboles todos rotos y destrozados. El único camino que había disponible para correr esos caminos, habían sido abiertos por las manos y hachas de los vecinos. Tuve que desviarme por nuevos caminos donde la pobreza de mi país que muchos negaban estaba ahora a flor de piel y en exposición a los privilegiados. Pasé por barriadas y pasé por viviendas del gobierno donde la tristeza y el espíritu roto de los habitantes se reflejaba en rostros ajenos. Veía como dentro de todo, los mismos residentes limpiaban el camino y dirigían el tráfico ayudando al prójimo y con el corazón en la mano en pie de lucha aún. Mientras las lágrimas me bajaban sentía a la vez orgullo por el espíritu combativo y resiliente de mi pueblo y una preocupación inmensa al no saber de mis familiares.
Luego de un tiempo de viajar con precaución y observando los estragos de María pude llegar a mi casa. ¡Qué alegría sentí al ver a mi madre con salud! Estaba también mi tío y mi abuela. Sentí un poco de despreocupación. A la misma vez tuve la suerte y dicha que en mi casa no pasó nada. Entró agua y se inundó un poco uno de los cuartos, pero en comparación con lo que había visto previamente, estábamos realmente con suerte. Pude platicar con ella sobre lo ocurrido, ella me contó sobre su experiencia y luego nos retiramos cada una a donde nos estábamos refugiando. Volví a casa de mi hermano con el rostro en pánico pero con una victoria de haber encontrado a nuestra madre. En los días siguientes la misma historia se repetía como disco rayado. No fue hasta 4 días que pude salir a buscar a mi pareja a quién, tratando de llegar a mí se le había dañado el vehículo. Luego a mi padre, y poco a poco la información fue fluyendo mediante contacto físico. Las líneas de teléfono a penas funcionaban y no había servicio de internet. Nuestros familiares en los Estados Unidos estaban devastados, preocupados y exigiéndole al gobierno estadounidense que respondiera por su colonia. De todo esto nos enteramos días después.

“Desde el pueblo de Levittown se han evacuado por lo menos 800 personas a costa de inundaciones, ha habido por lo menos 8 muertos a costa de ahogo”

 Imagen: Ricardo Arduengo/AFP/Getty Images

Una semana y media después la cosa ha seguido prácticamente igual. Ya la mayoría de las personas pudieron hacer contacto con familiares moviéndose por carro y recibiendo señales de teléfono esporádicamente. Aún no hay servicio de agua ni luz. El agua ha llegado a algunos sitios pero vuelve y se va el servicio. Los colmados están vacíos de alimentos y llenos de personas. Escucho que el área metro está mejor que otros sectores así que no puedo imaginarme la situación en otros pueblos. Ya se ven militares de los Estados Unidos que están poco a poco tomando el control de los recursos para asegurar el que fluya de una manera ordenada. Hace dos días, que vendría siendo 8 días después del huracán, pude conseguir combustible para mi vehículo. Y recargando baterías de aparatos electrónicos con ayuda de los generadores de electricidad de algunos familiares he podido escribir esta pieza y comunicarme esporádicamente con familiares fuera de la Isla. Se estima que han de pasar meses antes de poder volver la cosa a la normalidad así que estamos en busca de opciones para hacer entre tiempos.

 Imagen: Ricardo Arduengo/AFP/Getty Images

Escribo esta pieza para dar contexto de lo que me ha ocurrido y luego poder elaborar sobre cómo esta situación ha afectado mi salud emocional y mental, así como el de las personas en medio de esta odisea. Dentro de todo me encuentro físicamente bien y me siento extremadamente afortunada de estar con vida y con la capacidad de poder moverme y asistir a otros familiares, amigos y vecinos que necesiten asistencia. También agradezco a todos los familiares, puertorriqueños en la diáspora, así como a aquellos norteamericanos que han sacado la cara por el país para exhortar al gobierno estadounidense a enviar las ayudas necesarias. ¡En pie de lucha!
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Cómo Interpretar un Artículo Científico

Cómo Interpretar un Artículo Científico

En la última entrada examinamos el proceso detrás de cómo se investiga y se crea ciencia en la psicología. Ahora, ¿cómo estos resultados llegan al público? En esta entrada revisaremos cómo interpretar un artículo científico, los resultados y qué tener en mente al momento de leer lo mismos.

Las partes de un artículo científico

En su mayoría, lo escritos de corte académico/investigativos siguen un formato estandarizado. El patrón es similar a través de las distintas disciplinas por lo que el proceso de interpretación es parecido. En esta entrada estaremos hablando específicamente de artículos en la psicologíaPor lo general se puede dividir un artículo en 4 partes: (1) Metadata; (2) Introducción; (3) Procedimiento; y (4) Resultados/Discusión.

Metadata

Metadata se refiere a la información que se relaciona con el artículo pero que no es el escrito como tal. En otras palabras, aquella información que permite al lector identificar quiénes son los autores, la revista publicadora, el título, entre otros detalles.

Como mencionamos, la metadata incluye: Título, autor, año, página y lugar de publicación, el número de identificación digital (doi), el resumen del artículo y palabras clave. El propósito de la metadata es poder facilitar la búsqueda de la información y entender quién y cuándo publica la misma.

En la imagen del texto hemos sombreado lo que se considera metadata. Con esta información obtenemos lo siguiente: este artículo fue publicado por Juan José Pulido, David Sánchez-Oliva, Francisco M. Leo, Inmaculada González-Ponce y Tomás García-Calvo; el mismo fue publicado en la revista de psicología del deporte en el año 2017, el volumen 26 en las páginas del 27-36 y está asociada a la institución Universidad de Almería; en adición, por las palabras clave (keywords) podemos identificar que trata sobre motivación, frustación, quemazón, eficacia y cualificación en entrenadores deportivos.

La importancia de esta información surge de poder identificar eficientemente si el artículo contiene la información de interés del lector/investigador.

Introducción

La segunda parte de un artículo es la introducción. En esta sección los autores exponen la razón por la cual han llevado acabo el estudio. Usualmente incluyen un poco de trasfondo e historia ante la situación, luego la importancia y practicalidad de haber estudiado el tema que se expone. En esta parte los autores utilizan información del campo que se ha reportado anteriormente para darle justificación y validez a la investigación presentada. Esto se llama la utilización de referencias.

El concepto de referencias se utiliza para nombrar el uso de artículos e investigaciones pasadas como punto de referencia para darle significado al proyecto que se está exponiendo. Por ejemplo, siguiendo el artículo citado, en la introducción los autores dicen lo siguiente:

[…] existen agentes directos que infieren en el adolescente, como son los padres, los entrenadores y el grupo de compañeros (Feu, Ibáñez, Graça, y Sampaio, 2007; Smoll, Cumming, y Smith, 2011; Torregrosa, Sousa, Villadrich, Villamarín, y Cruz, 2008). Centrándonos en la figura del entrenador, al que muchos autores  consideran un pilar fundamental (Jowett y Cockerill, 2003), destacan estudios como el de Olmedilla, Ortiz, Andréu, y Lozano (2004), que demuestran la importancia de optimizar la formación de los técnicos, fundamentalmente en relación a aspectos psicológicos, con la intención de incrementar los recursos, estrategias y posibilidades
de intervención de éstos con sus deportistas.

Pulido, Sánchez-Oliva, Leo, González-Ponce y García-Calvo

2017, p. 27

Como podemos observar, parte de su introducción incluye el ilustrar la influencia directa en los adolescentes que son padres y entrenadores. Sin embargo, para mantener el concepto de objetividad en la ciencia, los autores se limitan a hablar en hechos. Un autor en revista científica bien rara la vez hablará de su opinión. Esto quiere decir que toda información que provee está fundamentada en conocimiento previo.

En la primera oración los autores  hacen referencia a tres trabajos distintos (Feu y colaboradores; Smoll y colaboradores; y Torregosa y colaboradores) que han comprobado que efectivamente entrenadores y padres son influencias directas en los adolescentes. De igual forma hacen referencia a otros trabajos en las oraciones subsiguientes para fundamentar que lo que están planteando tiene base y validez científica.

El proceso de incorporar referencias a un escrito se conoce como revisión de literatura. Antes de comenzar un proyecto los investigadores buscan información en bases bibliográficas sobre lo que se ha publicado en el tema. El propósito de esto es no repetir lo que ya se ha hecho (reinventar la rueda) y fundamentar con evidencia científica la lógica detrás del proyecto a completar. En la parte de introducción de un artículo científico, se refleja la revisión de literatura completada. Es un proceso de informar y apoyar lo que se está llevando a cabo y presentando al lector.

Procedimiento o Metodología

Esta sección incluye la metodología llevada a cabo por los investigadores para llegar a los resultados. Se informa cómo se reclutaron voluntarios, qué instrumentos utilizaron (equipo electrónico, cuestionarios, etc), cómo analizaron la información (métología estadística/matemática) y cómo lo hicieron. El propósito de describir esto es poder darle la oportunidad a otros investigadores replicar el estudio e ilustrarle al lector cómo se completó.

Resultados y Discusión

La cuarta parte de un artículo es el reporte de resultados y luego una discusión de los mismos. En los resultados los investigadores escriben los números y cálculos que hicieron con los datos recogidos en el procedimiento. Muchas veces lo organizan en tablas o gráficas y resaltan aquellos resultados que consideran como significativos. Los resultados significativos son aquellos que estadísticamente muestran un resultado que no se ha dado al azar. En otras palabras, resultados que parecen indicar que lo que se está observando en la investigación ocurre por alguna razón.

En el artículo citado de Pulido y colaboradores (2017), en la tabla 2 (página 31), los autores examinan las relaciones entre conceptos desde una mirada estadística:

Según los cálculos, aparenta haber una relación significativa entre variables del estudio. Por ejemplo la frustación en competencias se ve asociada de alguna manera con lo que es la frustación en relaciones sociales, la desmotivación, el agotamiento emocional y la eficacia profesional.

Requiere un poco de práctica y conocimiento básico en estadísticas para poder interpretar los resultados.

Una vez se reportan los resultados, los autores elaboran una discusión donde buscan explicar el por qué se han encontrado diferencias y resultados significativos. Además, en esta sección los autores incluyen lo que consideran como limitaciones al estudio. Mediante esto buscan aclarar posibles sesgos al estudio y recordarle al lector la población asociada a estos resultados. Por ejemplo, en el trabajo de Pulido y colaboradores (2017), una limitación fue el número de entrenadores participantes. Al no ser una muestra muy grande, los resultados no son adecuados para una generalización. Esto significa que, no se pudiera decir decididamente que TODOS los entrenadores van a mostrar las mismas puntuaciones que los que participaron en el estudio.

De aquí surgen teorías y explicaciones a eventos que ayudan a entender mejor un fenómeno. Sobre esta discusión se crea el conocimiento y se abre a debate. Por esto es que la ciencia en la psicología se basa en la probabilidad. Otros autores podrían revisar los resultados indicados y generar otra discusión sobre posibles explicaciones alternas a por qué existen estas relaciones, claro está, basado en la literatura científica ya existente. Con esto queremos decir que las discusiones no se pueden basar en opiniones y creencias solamente porque carecerían de evidencia científica.

Siguiendo el ejemplo de Pulido y colaboradores...

Los autores explicaron en su discusión que según los resultados, aquellos entrenadores con mayor experiencia se asociaron con puntajes menores en las escalas de frustración en los jóvenes. De aquí abren debate a que los programas de deportes deben tomar en consideración el peritaje y formación de los entrenadores, al momento de contratarlos, para minimizar afectos adversos en los adolescentes.

Pulido, J. J., Sánchez-Oliva, D., Leo, F. M., González-Ponce, I., & García-Calvo, T. (2017). Frustración De Las Necesidades Psicológicas Básicas , Autodeterminación Y Burnout En Entrenadores : Incidencia Sobre La Intención De Persistencia. Revista de Psicología Del Deporte, 26(1), 27–36. 

El ojo crítico

A medida que un investigador o lector tiene experiencia con los temas y metodologías, puede reconocer mejor si los autores hicieron análisis correspondientes, si los resultados hacen sentido, si las conclusiones están bien fundamentedas, entre otros detalles.

Es importante seguir el principio de escepticismo científico y realmente poner en práctica el pensamiento crítico al momento de leer artículos científicos. ¿Los autores han escrito antes sobre el tema? ¿Los procedimientos minimizan sesgo? ¿La institución que apoya los investigadores es reconocida?

Este cuestionamiento no necesariamente significa el descartar lo presentado como obsoleto o malo. Sino lo que evoca es una mirada crítica a la información. Esto permite el poder examinar si lo que se presenta se puede aplicar a distintos contextos, si se pueden hacer análisis distintos a los datos recogidos, si se puede extender sobre esto en la literatura. Es poder examinar la ciencia desde un punto de vista objetivo y adelantar la disciplina sin caer en prejuicios y generalizaciones erradas.

Queremos saber su opinión

¿Qué otras cosas incluiría en la discusión? ¿Qué dudas surgen de esto? ¿Qué opina del tema? Escriba en la sección de comentarios.

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La Ciencia en la Psicología

La Ciencia en la Psicología

Como hemos visto en otros posts, la psicología se ha definido como la ciencia del comportamiento y procesos mentales humanos. En este post exploraremos cómo se hace la ciencia en la psicología en lo contemporáneo y lo que esto significa.

¿Qué entendemos por ciencia?

La ciencia, según definida por la Real Academia Española, es:

“Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente.”

rae.es (2017)

En otras palabras, según esta definición, la ciencia es un acuerdo de reglas de las cuales parten los científicos para llegar a un entendido de lo que se entiende por conocimiento. Ahorabien, estos entendidos se dan de una manera específica; con rigurosidad y estandarización. Entiéndase por esto que la ciencia no es simplemente un mandato o una idea de X o Y persona, sino que es un proceso. En la psicología todos estos parámetros se mantienen, por lo que conocemos como ciencia en la psicología surge de un espacio particular.

El proceso científico

Tradicionalmente, todo entendido científico comienza con una observación. En algún espacio en algún momento en particular ocurrió un evento que llevó a un observador posarse una pregunta. ¿Por qué lo que acabo de observar ha ocurrido? Así pues, un observador curioso comienza a investigar un fenómeno.

Luego de la formulación de la pregunta, el observador comienza a intentar reconstruir lo ocurrido. Mientras juega con el tiempo, las variables circundantes al evento, la manipulación directa con lo observado, el observador experimentaSi lo que observo ocurre cuando hago esto y no ocurre cuando hago lo otro, quizás lo primero explique el por qué ocurre. Una vez el observador pone a prueba su hipótesis, el resultado se convierte en una posible explicación o teoría a lo que ha observado.

Imagínese que luego el observador le cuente a su amigo lo que ha descubierto. El amigo luego observa el evento, manipula las variables y efectivamente llega a la misma conclusión que el observador. Este segundo resultado crea apoyo y validez a lo que el primer observador había postulado.

Y así como en este ejercicio sumamente abstracto, es como podemos simplificar el proceso de lo que ocurre al momento de practicar la ciencia. La ciencia conduce a la epistemología (principios) de los conocimientos.

La ciencia en la psicología

En el campo de la psicología, las observaciones y el tipo de pregunta se dan de la misma forma. Sin embargo, en el caso de nuestra disciplina lo que cambia es el tema de la pregunta. Mientras en las ciencias naturales una pregunta basada en observación fuera ¿qué factores llevan a la descomposición de una fruta de forma acelarada?, una pregunta en psicología pudiera ser ¿qué factores llevan a que una persona pudiera sentirse triste o deprimida?

Para contestarse preguntas, científicos en la psicología buscan el medio ambiente adecuado para poner a prueba sus hipótesis. Algunos eligen hacer pruebas en laboratorios donde reclutan voluntarios y los someten a prueba para examinar ciertas variables. Algunas de estas pruebas pueden ser puramente social, como lo es el examinar interacciones entre voluntarios, como lo pueden ser físicas, como sería ejercitar voluntarios para ver el efecto del ejercicio en procesos mentales.

Con tantos campos de la psicología, la metodología de la investigación varía tanto de contexto como de procedimiento. Otros científicos abogan por estudiar a las personas sin interactuar con ellos, mediante la observación a distancia o experimentos sociales. Otros incluso hacen investigaciones basadas en pruebas por línea que recogen mediante enlaces compartidos por las redes. Cada una de estas metodologías tiene sus ventajas como sus desventajas pero independientemente de cómo se recoge la información, lo que ocurre luego es lo mismo para todas.

La rigurosidad de los hallazgos

El paso más importante en el proceso científico es el de compartir los resultados. Esto determinará el valor de la investigación y el potencial que tiene de que esos resultados lleguen a ser considerados como conocimiento general.

Independientemente de la forma en que un proyecto investigativo se haya completado, los científicos envían sus hallazgos a lo que se conoce como revistas científicas. Estas revistas se dedican a revisar y promulgar los resultados de investigaciones de diversos científicos. Este proceso se llama la publicación.

Para llegar a ser publicado, los trabajos sometidos se revisan por paneles de expertos en el tema quienes investigan si los pasos que siguieron los investigadores fueron correctos, si los resultados no son fabricados, si las teorías de las que parten son las adecuadas, entre otras cosas. Este proceso se llama la revisión de pares.

El propósito de tener una revisión de pares en un trabajo es poder garantizar el que la investigación sea válida. Ayuda al investigador a poder estandarizar su trabajo y poder presentarlo a la comunidad. Además de esto, el investigador le provee, mediante este proceso, la oportunidad a otros a replicar lo que ha hecho para poner a prueba los resultados. Este concepto de replicabilidad es importante porque es lo que hace que la información sea válida y consistente. Si muchas personas encuentran los mismos resultados en circunstancias distintas, estos resultados cobran validez y pasan a ser parte del acuerdo general del conocimiento de la disciplina. De esta manera los investigadores pueden utilizar esta información para poner a prueba nuevas hipótesis. El conocimiento entonces se comparte y se sigue expandiendo.

Nulificación de las hipótesis

La manera en que se hacen acuerdos sobre hipótesis y teorías es mediante la acumulación de prueba en contra de la hipótesis nula. Quiere decir esto que mientras no se pueda desmentir la hipótesis, esta se mantiene.

Algunos principios/acuerdos de la ciencia en la psicología

La objetividad: para poder alcanzar un conocimiento general y válido, es importante tomar precauciones al momento de investigar fenómenos que eviten lo mayor posible ideas y sentimientos personales. Los sesgos y prejuicios de un investigador pueden manipular indirectamente algún resultado.

Escepticismo

Lo que hoy se da por dado, mañana puede cambiar. El humano es cambiante y la forma en que se comporta y en que se dan los procesos mentales evoluciona. La constante experimentación es necesaria.

Estos principios indican una preocupación y una advertencia por lo que se da por conocido. En la ciencia nada es permanente y nada es intocable. El conocimiento se pone a prueba constantemente, es un ejercicio de probabilidad. Mientras la ciencia en general se basa en el mundo, la psicología se fundamenta en la gente. A medida que el mundo y la gente cambie, así también el conocimiento se transforma. Mientras se hacen nuevos descubrimientos y nuevas fórmulas, es necesario retomar y revisar lo que conocemos. Como lo fue en el caso del mito del cerebro.

Hemos examinado a vuelo de pájaro cómo la ciencia se va formando en la psicología. Les invito a que comenten sus opiniones en cuanto a la ciencia. Dentro de la psicología hay mucha controversia y mucho debate sobre qué y cómo se debe hacer la investigación, además de críticas por cómo el conocimiento de investigación científica se ha prestado para eventos negativos en la historia.

Déjenos saber en los comentarios, ¿cuál es su opinión ante el tema?

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El Mito del 10% de Nuestro Cerebro

El Mito del 10% de Nuestro Cerebro

Dos tercios de la población y la mitad de los maestros de ciencia creen el mito de que usamos solo el diez por ciento del cerebro. Esta noción existe desde por lo menos el 1936 y ha sido promulgada por campañas de publicidad y películas de Hollywood que aluden al interés del público de desbloquear una capacidad escondida que les permita hacer lo imposible. Existe vasta evidencia científica que demuestra que usamos todo el cerebro. En este texto se revisa el origen de el mito y argumentos expuestos en contra de la misma de parte de expertos de los campos de la neurociencia y la psicología.

El origen del mito del 10%

Es un poco incierto en donde inicia la premisa del 10 por ciento, pero muchos coinciden en un psicólogo llamado William James de la universidad de Harvard. En el 1907, en su libro titulado The Energies of Men, James dice que usamos solamente una pequeña parte de lo que podrían ser nuestros recursos físicos y mentales.  Esta aseveración fue mal interpretada por un escritor llamado Lowell Thomas quien cita a James incorrectamente, en el prólogo del libro How to Win Friends and Influence People de Dale Carnegie (1936), diciendo que la persona promedio desarrolla sólo un 10 por ciento de su capacidad mental latente.

Sam Wang (2009), neurocientífico y profesor de la universidad de Princeton, nos explica que el psicólogo James se refería al potencial evolutivo del cerebro humano que sigue desarrollándose constantemente, generación tras generación. Es por esto que vemos aumento en los resultados de las pruebas de inteligencia (IQ). Sin embargo el mito del 10 por ciento fue adoptada por muchos y sirvió de atractivo para estimular el trabajo y el aprendizaje en general.

Noción como atractiva

 Profesores de psicología, en el libro 50 Great Myths of Popular Psychology, explican que la aceptación y promulgación de este mito se debe en parte al consuelo en las personas de que no pueden alcanzar sus sueños porque no han aprendido el secreto para desbloquear sus mentes y explotar su capacidad cerebral escondida.

 

Confusión desde la Neurociencia

Algunos expertos indican que parte de la noción se puede argumentar del hecho de que básciamente una de cada diez neuronas se activa en un mismo tiempo para llevar a cabo ciertas acciones, por lo que haría sentido decir que sólo se usa un 10 por ciento del cerebro. Sin embargo, explica el Dr. Eric Chudler, neurofisiólogo conductual, que el trabajo de las neuronas es más que el activarse al momento de tomar acción; es también recibir y procesar olas de información. Esto significa que aunque las mismas no se ‘activen’ sí están trabajando.

Chudler argumenta que, aparte de los 100 billones de neuronas que habitan en el cerebro, existen de entre 10 a 50 veces más células gliales en el cerebro que tienen otras funciones. Estas funciones son: apoyo estructural al cerebro, insular axones, limpiar escombros celulares alrededor de las neuronas y regular la composición química del espacio extracelular. Es por esto que aparte de ese ‘10 por ciento’ de neuronas activas, hay toda otra gama de funcionamiento cerebral que trabaja constantemente en el cerebro.

Si llegáramos a activar todas las neuronas en un mismo momento, ocurriría una disfunción cerebral que pudiera resultar en convulsiones. Para evitar que esto ocurra el cerebro utiliza algunos neurotransmisores, como lo es el GABA, cuyo trabajo es apaciguar la actividad en ciertas neuronas para evitar la excitación neuronal masiva y por ende, una disfunción (Chudler, E., 2013).

La distribución de las funciones en el cerebro

Otra razón para creer el mito del 10 por ciento puede ser el hecho de que personas que sufren lesiones o traumas severos en el cerebro pueden seguir funcionando. El Dr. Chudler explica que el cerebro tiene la capacidad de adaptarse y recuperarse después de haber sufrido algún tipo de daño. Sin embargo esta habilidad no significa que la parte perdida no tenía una función. Cada parte del cerebro tiene una función que corresponde a un aspecto específico; como lo sería la vista, el tacto, la coordinación, la memoria, entre muchos otros. Es por esto que aunque el cerebro puede adaptarse a cierto grado de pérdida, muchas veces es imposible hacer la adaptación. La concepción de que distintas partes del cerebro corresponden a distintas funciones se lleva elaborando desde los 1800’s.

Psicólogos argumentan que no hay área del cerebro que pueda ser destruida por ataques o traumas a la cabeza sin dejar a los pacientes con algún déficit serio en su funcionamiento, por lo que es incongruente pensar que el 90 por ciento del cerebro es innecesario.  El uso de las distintas partes del cerebro se puede notar a través de máquinas y estudios como el MRI y los EEG, donde se registra la actividad cerebral. Aun haciendo tareas simples, se requieren contribuciones de áreas de procesamiento que se encuentran alrededor del cerebro.

¿Por qué el mito es absurdo?

En la revista Scientific American, Robynne Boyd escribe que las funciones más básicas del cerebro usan más del 10 por ciento: el rombencéfalo y el cerebelo, que controlan funciones del cuerpo como el respirar o el balance, suman por sí solos un 12 por ciento del uso; y esto es sólo para mantener al cuerpo vivo en el sentido más básico.

Desde un punto evolutivo, el Dr. Chudler explica que sería redundante y muy poco probable que el cerebro hubiera aumentado de tamaño si solo usáramos parte del mismo. Continúa diciendo que en el desarrollo del sistema nervioso, todo aquello que no sea útil se elimina posteriormente. Es por esto que en la etapa de desarrollo se tienen que estimular destrezas para que los niños puedan mantener funciones del sistema nervioso. Esto también explica cómo cuando un niño recibe una lesión severa, el sistema nervioso se ajusta para recuperar esas partes dañadas. Esto significa que si solo se usara un 10 por ciento del cerebro, el otro 90 no se hubiera desarrollado o se hubiera atrofiado.

Más allá del cine y la televisión

La magia de la ciencia ficción es la puerta hacia mundos exóticos, universos distintos y la posibilidad de tener habilidades súper humanas. Es jugar con la idea de que nuestro potencial está corto de una picada de araña o de una leve mutación genética. Es la premisa de que existe una droga que puede estimular nuestro cerebro de tal manera que podamos sobrepasar el 10 por ciento de nuestro cerebro y ganarnos un espacio en la matrícula de la escuela del profesor Xavier. Pero, ¿Qué pasa cuando se nos olvida que es ficción?

La noción del 10 por ciento no se basa en ningún descubrimiento o hecho científico, aunque muchos lo den por hecho. Por el contrario, es basta la evidencia científica de que usamos el 100 por ciento de nuestros cerebros. Aunque no exista un misterioso potencial en nuestras cabezas, podemos mejorar nuestras funciones cognitivas que tanto ejercita el cerebro. Por lo que quizás sea una mejor idea estimular el cerebro mediante actividades cognitivas que buscar una pastilla mágica que no existe.

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Referencias bibliográficas

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Chudler, E., (2013, Abril 17). Myths About the Brain: 10 Percent and Counting. Brain Connection.  Recuperado de http://brainconnection.brainhq.com/2013/04/17/myths-about-the-brain-10-percent-and-counting/

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